En estos últimos tiempos ha cobrado una inusitada importancia en las campañas electorales la ventaja de contar con las redes sociales (Facebook, Twitter, Google +, Tumblr y otros), las mismas que elevan sustancialmente la opción de ganar las elecciones donde participa el candidato.
Decir que los dinosaurios políticos están en extinción, no esta nada alejado de la realidad. El político que en su estrategia no aplica las redes sociales, ésta obsoleto, primitivo y fuera del boom tecnológico. Así de simple.
Las redes sociales y la Internet en general, son un medio de comunicación y a la vez un espacio. Son comparables con los medios de comunicación tradicionales, en el sentido de que sirven para hacer llegar un mensaje determinado. Pero a su vez son un espacio donde todo se mezcla: desde lo personal, lo político, lo familiar y lo laboral.
Desde ese punto de vista, el lugar que ocupan en un proceso electoral es bastante compleja en razón de que lo que se conoce como "agenda" no funciona de la misma manera que en los medios tradicionales. A esto se suma otro elemento fundamental, que los usuarios de las redes sociales tienen la capacidad de intervenir directamente en la campaña electoral.
En este mundo online, la información en las redes sociales es resignificada por los usuarios, recategorizada y redirigida. El poder del usuarios es significativo, pero a la vez altamente riesgoso. Si decide apoyarte porque tu mensaje ha calado en él, tus opciones son de primera. Si decide no compartir tus mensajes o información, tu suerte ésta echada. Vas a tener que redoblar esfuerzos para ser aceptado parcialmente.
De manera que, ante el avasallador auge de Facebook, Twitter y otros, los políticos se han visto empujados a utilizar estos medios. La primera razón se debe porque donde está la gente (redes sociales) están los votos. Sería un tonto obviar este espacio. Los políticos deben estar cerca de sus votantes, interactuar con ellos, para mostrar que son "uno más", que están al mismo nivel para compartir la responsabilidad de la campaña.
La segunda razón se debe a que las redes sociales les permiten una comunicación directa de sus ideas, casi sin intermediarios. Y les permiten ser muy específicos en cuanto a quienes uno pretende dirigirse. Un ejemplo claro lo tenemos en las elecciones al Congreso de la República en Perú, hace algunos años necesitaba recorrer todo el país y reunirse con cientos de electores para dar a conocer sus ideas.
Hoy en día, el primer paso consiste en armar una buena red de contactos - trabajo duro y especializado- en el Facebook o Twitter para que cientos de miles nos vean a través de los mensajes cortos, fotos y videos. Este proceso de viralización nos garantiza una llegada rápida y mucho mayor de la que hubiésemos tenido por medios tradicionales.
Hay que tener en cuenta que no sólo es llegar por llegar. La clave de todo esto es tener algo para decir. La creatividad es fundamental para desplegar las ideas del candidato en las redes sociales.
En consecuencia, si los políticos quieren ser exitosos en el presente y futuro, deben despojarse del ropaje tradicional e incursionar decididamente en el mundo online de las redes sociales y estar conectado en todo momento y en cualquier lugar, las 24 horas del día. Esta es la nueva forma de comunicarse, de relacionarse y compartir para ser exitoso en la política. Si no, pregunte a Ollanta Humala, Ppk, Manuel Santos, Francois Hollande y Barack Obama.
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