En estos últimos tiempos vemos en el espectro político nacional como muchos políticos de la vieja y nueva cuña se mueven con inusitada rapidez tratando de colgarse en diversos medios de comunicación y redes sociales con el fin de posicionarse en la mente de la gente, para sus propósitos políticos con miras a las elecciones del 2014 y 2016.
Está claro que aquellos personajes ya iniciaron sus campañas electorales, aplicando una estrategia ganadora bien definida. Pero todos esos pasos no lo dan solos. Con ellos trabajan consultores políticos. Y sobre eso es que queremos centrarnos en este artículo y otras más que publicaremos en el blog.
Lo primero que debe hacer un candidato es contratar a un consultor político especializado en comunicación, estrategia y marketing político. En otras palabras un consultor estratégico que haga una campaña innovadora y diferente utilizando las últimas herramientas y metodologías en auge, que le va a permitir allanar el camino a una victoria segura del candidato.
El consultor político cuando inicia su trabajo con su cliente, ya tiene que lidiar con unos datos predeterminados, como son las características del candidato. Esto es elemental. ¿Por qué? Porque lo ideal, lo óptimo es encontrar a un candidato carismático, inteligente, simpático, honesto y trabajador.
En la práctica encontrar un candidato con esas características no se da. Encontramos todo tipo de candidatos desde el más duro sin carisma hasta el más simpático, pero siempre tiene algunos defectos que es precisamente donde hay que trabajar mucho. En realidad el trabajo consiste en trabajar con el candidato real que tenemos.
La ventaja que existe es que en el otro bando nuestros adversarios tampoco son lo máximo. Que si bien tienen algunas cualidades mejor que nuestro candidato, en otros puntos nuestro candidato ésta mejor preparado.
De manera que, una estrategia de campaña bien definida es aquella en la cual definimos un terreno y un itinerario de campaña que recorra todos los puntos en lo que nuestro candidato es mejor que los demás.
Para diseñar una estrategia ganadora tenemos que partir del conocimiento detallado de nuestro candidato y de nuestros adversarios. Los puntos fuertes y débiles.
Un esquema inicial es alcanzar conocimientos básicos, como conocer a nuestro candidato. Luego conocer a nuestros adversarios, para seguidamente conocer a los electores y, finalmente conocer la elección en que nos vemos envuelto. Con estos conocimientos podemos empezar a desarrollar una estrategia ganadora para llevar a nuestro cliente a la victoria.
Hasta la próxima
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